«Poder enseñar una disciplina tan humana y emocional como la música dentro de la educación curricular a través de un aprendizaje de los instrumentos, formar parte de una orquestra, una Big Band y cantar en una coral, producen en el alumno beneficios que van más allá de la música en sí.

El buen ambiente de profesores y coordinadores profesionales que hay detrás hace que me sienta orgullosa de formar parte de este proyecto musical y educativo.

Los alumnos cada día estás más motivados ya que han conseguido retos que ni ellos mismos creían. Son capaces de tocar y cantar canciones que les gustan y les hacen sentir emociones. Aprenden a trabajar en equipo y a ser organizados. Sus mentes de desarrollan y potencian todas sus áreas, para así mejorar toda su evolución educativa y personal.»

 

25 / 01 / 18