«Desde pequeña había oído cantar a mi padre en la coral del pueblo. La música formaba parte de mi vida cotidiana y participé en la coral unos años. Pero nunca di el paso de ponerme a estudiar ningún instrumento (¡a mí me gustaba el piano…!!)

Desde hace dos años, tengo un maestro particular: Grau, mi hijo.
Cada semana recibo una lección de música de lo que Grau ha aprendido en el cole. Es un momento mágico: me hace, y me siento feliz.

El Proyecto Musical que se desarrolla al colegio va mucho más allá del aprendizaje musical; es un proyecto global que nos llega a toda la familia, a los abuelos y en el entorno de amigos.
Transmite pasión.

Os debo de mucho. Gracias»

07 / 05 / 18